
El sujeto (o, hablando de un modo más popular, el alma) ha sido hasta ahora en la tierra el mejor dogma tal vez porque a toda la ingente muchedumbre de los mortales, a los débiles y oprimidos de toda índole, les permitía aquel sublime autoengaño de interpretar la debilidad misma como libertad, interpretar su ser-así-y-así como mérito.
La genealogía de la Moral.
NIETZCHE.
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Lo más absurdo es que el día que dejemos de ser sujetos dejaremos de ser hombres en el sentido que hasta hoy lo hemos pensado, ¿algo así decía Nietzsche al referirse al más alla de ese no super hombre sino ultra hombre que podría elevarse ya como creación terminada y no como ser incompleto que debe sujetarse a la imagen que busca de sí mismo pero que no puede dejar de ser formulada desde el afuera?
Los intelectuales, esos que osan llamarse aún hoy en día filosofos, o "pensadores" por no delimitar tanto el vocablo usado por cualquier alma reflexiva, ¿serán estos sujetos atados a una preconcepción del conocimiento los más méritorios de esa ingenuidad y debilidad sublime? A veces me lo parece. La única manera en que los hombres de hoy se han quitado el corsé del sujeto es dejandose sublimar o congelar por:
el arte o la ciencia.
Para los más débiles la desaparición del sujeto se realiza facilmente: la cultura del espectaculo y del entretenimiento, el show-bisness que ya Adorno y Horkheimer visualizaban como el único reducto del pensar para una sociedad enajenada en el vicio de la simulación y lo digitalizable.
Menu 1: Toque el botón izquierdo para que la ansiedad sobre su propia vida desaparezca.
Menu 2: De enter al botón derecho para que la novela vigente en el semanario le ponga enfrente el drama de otras vidas que nada o mucho tienen que ver con la suya.
Menu 3: Al seguir apretando al unísono los botones antes mencionados usted sentirá una extraña empatía por los personajes falsos que le presenta la pantalla, al grado de que si un día se encuentra a uno de ellos en la calle le dirá: ¡Maldita Catalina Creel!
Y si algo falta puede usted ponerse a protestar fuera de las cárceles donde caen las "estrellas billonarias en descenso", puede usted pasearse con carteles donde exprese su ánimo, amor, apoyo a esas pobres luminarias en desgracia debido a tonterias como que manejan ebrias en sus costosos autos ultimo modelo, con sus celulares blueberry último modelo cubierto además por cristalitos Swarosky.
Pero si usted hace eso se sentirá importante, llenará un vacío trémulo en su alma: dirá que ha hecho algo para una célebridad estúpida y sólo asi usted podra pasar de la desaparición del anonimato de una vida común y gregaria a la sensación de que ha compartido algo con alguien absurdamente superior.
¿Quién será más idiota entonces?
El intelectual que cree pensar ó la persona anonima que necesita un dejo de luz estelar para sentir que hace algo mas que robar oxigeno al planeta...
¿La desaparición de todo sujeto supondría la desaparición de la estupidez?
E.R.V.

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