
1
Soy una melancolía reptante del sin sentido.
Todos deberían saberlo.
Pero nadie ha podido decirme ninguna palabra que salvesus propios nombres.
2
Todavía persigo fantasmas y demonios.
La ironía es que casi todo lo deseado se ha ofrecido a mi existencia,
pero nunca tengo suficiente,
al menos tengo la seguridad de que ello será una constante.
3
Los niños en la perversidad.
¿Por qué asombrarse de que los niños maten?
Creer que debe haber motivos para hacerlo...
Sólo porque se conjura como “el mal”.
Tal vez la razón más práctica para dar la muerte
Sea la vida...
E.R.V.
